El fantasma de la desigualdad salarial en Hidalgo.
28 mayo, 2018
Una mujer de resultados: Jenny Marlú
28 mayo, 2018
Mostrar todo

MOCHUELO: Los amigos y las víboras.

En muchos idiomas algunos términos tienen diversas acepciones, por ejemplo en griego λóγος puede significar palabra, razón o ciencia, así tenemos palabras como diálogo, lógica y biología, respectivamente.

Lo mismo ocurre en el idioma náhuatl; tomemos por caso el término quetzal, que puede referirse al ave (phapeneromachrus) o tomarse como el adjetivo hermoso; recordemos que en el pensamiento náhuatl el plumaje del quetzal es sinónimo de belleza. Cuando Netzahualcóyotl canta sobre la fugacidad de la vida, afirma que hasta lo más valioso es perecedero: “Aunque sea oro se rompe, aunque sea jade se quiebra, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra”. De ahí que el nombre Aquetzalli lo podamos traducir como agua preciosa (de atl, agua).

Otro término equívoco (del latín equi = igual y vocem = voz, porque la misma voz sirve para expresar ideas diferentes) en náhuatl es la palabra cóatl. La más conocida de sus connotaciones es la de serpiente o víbora, cuando cóatl se españolizó se transformó en cuate. Tenemos así palabras como cincuate (de cintl = maíz) que es el alicante que se encuentra en las milpas y los pueblos nahuas respetaban porque protegía al sembradío de la rapiña de los roedores. El mazacuate es una boa constrictor, probablemente los indígenas le pusieron ese nombre porque algunas veces le vieron devorando venados (mazatl = venado). El tilcuate es una culebra acuática que se alimenta de peces, su nombre significa serpiente negra (de tlilli = negro).

Pero cóatl también tiene otro significado, el de gemelo. Si bien Quetzalcóatl se puede entender como serpientequetzal también se puede traducir como gemelo precioso. No podemos decir que una traducción sea mejor que otra, sucede que son dos advocaciones de la misma divinidad. La primera se refiere a Quetzalcóatl como Ehécatl (viento) que se manifiesta como el aliento de los seres vivos o en la bella imagen de la serpiente emplumada que barre los cielos y traen las nubes de lluvia que nos brindan la vida. La segunda advocación se refiere a Quetzalcóatl como Tlahuizcalpantecuhtli (venus), parece ser que los nahuas creían que el planeta Venus eran dos estrellas, una que se muestra como el lucero del alba y en otro período del año como la estrella de la tarde, de ahí lo de gemelos preciosos.

Tenemos el mexicanísimo “cuate”, al amigo le decimos: “no sólo eres mi carnal (hermano carnal), eres mi cuate (mi alma gemela)”. Si el amigo nos increpa: “¡qué! ¿soy una víbora?”; entonces le podemos recordar que en el pensamiento náhuatl las serpientes no son el símbolo de la hipocresía o de la maldad, sino de la eternidad, de la vida que resurge de la muerte; cuando las serpientes mudan de piel entran en un letargo semejante al deceso, dejan la parte muerta y resurgen a una nueva vida.

Así que, parafraseando a Epicuro, podemos decir: “No podemos temer al fracaso si en la vida contamos con auténticos cuates.”

Comments are closed.