Magistrado del TEEH se pronuncia en contra de otorgar medalla al mérito a Habib
7 octubre, 2021
Con opacidad, aprueba Asamblea de Pachuca transferir recursos al sindicato
7 octubre, 2021
Mostrar todo

¿A qué aspiran los que “aspiran”?

A casi dos meses de que comience el proceso electoral 2021-2022 para la renovación de la gubernatura en Hidalgo, la lista de aspirantes –o al menos con ese mote se asumen algunos– crece y crece en la diversidad de fuerzas políticas, como si de baches en la capital del estados se tratara.

El senador Julio Menchaca Salazar, primero, y el presidente de la Junta de Gobierno, Francisco Xavier Berganza Escorza, después, aprovechan su posición legislativa para hacer reuniones con estructuras y exponer su figura en busca de la nominación de Morena. A la par, con menos protagonismo mediático, pero con una buena posición en la administración federal, el delegado de los Programas para el Bienestar en la entidad, Abraham Mendoza Zenteno, apuntala su presencia entre sectores afectados por los fenómenos meteorológicos que golpearon la entidad, con el levantamiento de los censos instruidos por el gobierno de la república.

De ese trío, si las sorpresas no se asoman y la designación de género no dice lo contrario, saldrá el abanderado del partido lopezobradorista. Como lo dijo hace uno meses con naturalidad política el exsecretario de Hacienda Arturo Herrera Gutiérrez (quien se constituía como una carta antes de tomar rumbo al Banco de México), en el presidente recaerá la decisión de la candidatura. El mandatario es la encuesta.

Del PRI, sin mayor novedad, la diputada federal Carolina Viggiano Austria y el alcalde Israel Jorge Felix Soto se mantienen en la pugna por alcanzar la nominación que de puertas para afuera, sí o sí, deberá ser de “unidad”. Ambos se mueven en las regiones de la entidad con sus respectivas fundaciones como plataformas para promoverse. El segundo, incluso, ya se adelantó a la calentura electoral y lanzó unos cuantos improperios al senador morenista.

La senadora Nuvia Mayorga Delgado y el edil Jorge Márquez Alvarado, en segundo plano, también levantan la mano, como espectadores de una contienda interna que aún no ha visto la parte más álgida de la pugna por el poder.

Paralelamente a ese escenario, otros actores políticos intentan hacer “su luchita” en un contexto que parece no favorecerles para lograr su cometido. Es el caso el doctor Pablo Vargas González, quien por su cuenta realiza en distintos  municipios la instalación de los denominados Comités en Defensa de la 4T.

Asimismo, en otro canal, se han manifestado personajes que saben no contar con la mínima oportunidad de abanderar la candidata rumbo a la renovación del Poder Ejecutivo estatal en 2020, pero que no se inmutan en organizar desayunos para plantear sus sueños. En esa canasta se encuentra Francisco Patiño Cardona, constante aspirante a algún cargo de elección popular por Morena y promotor de impugnaciones al interior de su partido.

Justo ayer se sentó junto al petista Vicente Charrez Pedraza, quien se destapó como aspirante de su instituto político (en el que comparte influencia con Grupo Universidad) a la gubernatura y llamó a conformar una candidatura de unidad en el bloque de la llamada izquierda (aunque algunos estén muy alejados de serlo), que este año agrupó a Morena, PT, Nueva Alianza y al acomodado Partido Verde.

Sabido es que, de repetirse la alianza para 2022, quien pondrá la carta en la baraja de candidatos o candidatas será Morena, con el aval del presidente de México.

Otro que intenta enlistarse es el osorista Cuauhtémoc Ochoa Fernández, legislador federal que la semana pasada “abandonó” la bancada del PVEM para sumarse a la de Morena. Tras perder en 2018 precisamente contra ese partido, en tres años el exfuncionario de la administración de Enrique Peña Nieto ya hizo su propia “transformación” de colores. Todos sea por mantenerse en activo.

En el PRD y el PAN, que aún no definen si serán los acompañes del PRI o contenderán en solitario tras los comicios locales de 2021, en los que la votación no les dio para mucho en el Legislativo, los exdirigentes Héctor Chávez Ruiz y Asael Hernández Cerón tibiamente levantan la mano por si se ocupa presentar candidato.

Por eso sería internaste saber, a 11 meses de que se dé el cambio de titular en el poder (y quizá la alternancia), a qué aspiran quienes de antemano saben no conseguirán la nominación. Si la negociación de posibles espacios se utilizará para condicionar la cohesión o fracturar la unidad que, según sus intenciones, se busca alcanzar rumbo a la contienda electoral.

Faltan dos meses y ocho días para el comienzo del proceso comicial, tiempo en el que no dejarán de surgir suspirantes.

Gerardo Ávila
Gerardo Ávila
Fotoreportero de revista Acrópolis

Comments are closed.