Los hombres detrás de la manipulación mediática.
23 marzo, 2018
Foto: Tlaxcoapan
Rehabilita Jiovani Miguel red eléctrica en jardín de niños.
26 marzo, 2018
Mostrar todo

Se suma Grupo Universidad y pierde Morena.

Foto: Redes

Foto: Redes

Opinión | Sandra Uribe. 

Los hermanos Sosa Castelán no se distinguen en la entidad precisamente por su compromiso social con las clases desprotegidas o los grupos vulnerables, por el contrario; el apellido, significa para buena parte de los hidalguenses que han seguido su historia, sinónimos de avaricia, de hambre por el poder y de una distinguida habilidad para apoderarse de las instituciones en las que participan.

No sorprende a nadie que Gerardo Sosa, haya buscado un acercamiento a las filas de Morena a través de su hermano Damián, quien el día sábado anunció que abandonaría su cargo como dirigente de Movimiento Ciudadano, pues al Presidente de Patronato Universitario se le conoce por su habilidad estratégica para seguir ostentando el poder en el espectro público de la entidad y hoy, ante el inminente despliegue de Movimiento de Regeneración Nacional, el arribismo de los hermanos Castelán encontró una nueva oportunidad.

Morena se había diferenciado desde su formación por trabajar a través de un modelo asambleario propio de los movimientos sociales, en donde pudieron converger distintas perspectivas de la izquierda mexicana; en sus filias hay militantes de base que pertenecen a las diferentes corrientes del socialismo y el comunismo; hay quienes siguen la línea juarista, maderista o cardenista y de un tiempo para acá, con el anunciado proyecto de unidad que plantea López Obrador, de un tiempo para acá, se abrió paso a representantes de la derecha que dicen tener buenas intenciones, sin embargo, un proyecto que se hace llamar de “izquierda” debería en teoría, tener límites irrenunciables.
Recordemos que Gerardo Sosa Castelán ha mostrado conductas auténticamente totalitarias, por ejemplo, al demandar por daño moral al periodista Alfredo Rivera, quien se atrevió a denunciar su oscuro paso por la universidad, atentando directamente a las libertades de información que hacen a un sistema democrático.
Otro ejemplo, es el dedazo al que está acostumbrado al interior de la UAEH; los rectores, los directores y cualquiera que se diga representante en la universidad, carece totalmente de autonomía, puesto que, en la máxima casa de estudios, no hay decisión que se tome sin la aprobación previa del presidente de Patronato.

Si bien, el Grupo Universidad significa un amplio electorado, que, bajo las indicaciones de Gerardo Sosa, garantizaría un voto importante en favor de Regeneración Nacional; el dirigente estatal de Morena, Abraham Zenteno, pasó por alto que la familia Sosa Castelán no sabe sumar, sino cooptar y dirigir buscando saciar sus intereses.
En justificado desconcierto se halló la ciudadanía que encontró una alternativa de participación en el proyecto encabezado por Andrés Manuel, ya que, con la entrada de Gerardo Sosa al partido, se extingue la posibilidad de sostener un proyecto en favor de la transformación social que urge en el estado de Hidalgo.

Quizá Morena se consolide como fuerza política en la entidad, pero desde antes de iniciar oficialmente las campañas, perdió credibilidad y congruencia ante los ojos de los hidalguenses.

Comments are closed.