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Gerardo Sosa, el mal necesario

OPINIÓN

Por Emmanuel Ameth

Gerardo Sosa Castelán, líder del Grupo Universidad -o de la Sosa Nostra- realizó una rueda de prensa donde dejó en claro a los asistentes el por qué lleva tres décadas como dueño de facto de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), siendo además un personaje intocable.

Durante dos horas los diferentes medios que asistieron a la convocatoria se cansaron de preguntarle sobre lo que quisieron… y Sosa Castelán respondía lo que quería también.

Pese a asumirse como acusado por decisión propia, es decir, permaneciendo sentado mientras los medios le increpaban de pie, se sintió cómodo. Si algo hay que reconocerle es que un ejercicio así no lo haría otro político hidalguense e incluso en caso de que así sucediese, lo habrían atrapado en más de una ocasión; pero a Gerardo no.

Olvidaron los asistentes que aunque es recordado como dirigente de la tristemente célebre Federación de Estudiantes, donde confluyeron personajes como Francisco Olvera Ruíz, Miguel Ángel Osorio Chong y Omar Fayad Meneses, no es tan sencillo ponerlo en aprietos como a los mencionados a base de preguntas. A Sosa hay que arrinconarle con documentos, evidencias frescas… llegar con alguna ventaja porque en retórica dista mucho del perfil del priista al que se está acostumbrado.

A la fecha no ha existido un personaje en la entidad que le haya hecho frente; si acaso, por momentos le han movido el avispero pero siempre terminan siendo sometidos, incluidos los gobernadores. Esa es otra de las razones por las que debe olvidar esa obsesión de querer ser gobernador: desde su reino tiene más libertades y poderío que estos, allí es casi absoluto, pero cuenta con la desventaja de que está impedido a expandirse.

Aunque ahora sea intocable, a Sosa se le puede -y debe- quitar la universidad; la cuestión es que una vez que se le arrebate, habría qué analizar a quién se le entrega, porque ejemplos de instituciones fracasadas en la entidad, lo son casi todas. Tal vez Gerardo Sosa sea un mal necesario, por lo menos hasta que se fortalezca la UAEH institucionalmente, al grado que no importara quién dispute su propiedad, se mantuviera autónoma.

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