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Asunción de un secuestro: Gerardo Sosa en su rueda de prensa

Foto: Sandra Uribe

CRÓNICA

Por Sandra Uribe

Mientras el proceso electoral más importante de las últimas décadas se encuentra en veda electoral, el líder fáctico de la universidad, Gerardo Sosa Castelán, se sirve nuevamente de las instalaciones de la máxima casa de estudios para demostrar que sigue vivo en la escena política del estado.

El Centro de Negocios que forma parte de las 22 empresas propiedad del Patronato Universitario que preside Gerardo Sosa, guareció durante dos horas un encuentro con periodistas, provocado por la carta fechada al 19 de febrero en la que presentó su renuncia oficial al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Reunión en la que argumentó con cinismo no tan sutil, pero sÍ permanente, los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión justo en el marco de un complejo proceso democrático.

Sin prisa y con descaro responde lo que se le da la gana, no se engancha con las preguntas y logra ser el bueno en cada historia. Dijo que a él no lo corrió nadie, que renunció al PRI para poder apoyar en total libertad al candidato que él elija, se justifica en la veda electoral y no ahonda en el tema, así le queda tiempo para la negociación.

Gerardo se levanta altanero de su silla para preguntar a los reporteros cómo es su complexión física comparada con la del presidente estatal del PRI, Leoncio pineda Godos, quien lo llamó en días pasados “el gran simulador”.

Si conoces al presidente estatal del PRI ¿dime está más alto o más chaparro que yo, está más gordito o más delgado? Entonces quiero decirles que no es de mi estatura contestarle al presidente estatal.

Y volvió al banco de juzgados para decir que no iba a buscar candidatura a ningún cargo y por ningún partido -al menos por ahora- puesto que enfatizó risueño la jovialidad y la energía que le queda para dedicarse a la política.

Gerardo aún no renuncia a la máxima investidura de la política en el Estado, pero asegura que su prioridad es la universidad. Un reportero lo increpa:

-¿Ahora fuera del PRI Gerardo buscará en un futuro ser candidato a gobernador?

-En el futuro te lo platico. Respondió entre risas.

Y casi logró ocultar el mal sabor que le deja no haber sido considerado “apto” por los grupos de poder en el PRI para contender por la gubernatura.

Con jactancia, Sosa Castelán presume en voz alta una resolución de la Auditoría Superior de la Federación que arroja cero observaciones para la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo respecto al último ejercicio fiscal.

Lee la dichosa carta y claro, el señor pide ser vitoreado por los periodistas.

La cuenta pública del ejercicio 2016 de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo da el resultado de que no se obtuvo ninguna observación en el informe final, por tanto, realizó una gestión eficiente y transparente del recurso señalado. ¡¡Aplausos!!

Y lo peor, detrás de la burla en su sonrisa, en el Centro de Negocios en efecto, se escucharon algunas palmadas.

Un reportero señala que el organismo sólo audita los recursos que recibe la universidad del erario público sin tomar en cuenta el dinero que se genera desde las empresas de Patronato Universitario.

No tiene problema en aceptar el cobijo que recibe por parte de la camarilla que lo acompañó desde sus tiempos como dirigente estudiantil en la manchada y extinta Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo y se enorgullece al decir que las empresas de Patronato son auditadas desde hace 20 años por una empresa propiedad del cuñado de Murillo Karam.

-La transparencia es un principio que hemos establecido dentro de la universidad desde hace muchos años, ahora bien, si esto no fuese así ¿tú crees que un proyecto como el de la universidad podría durar más de 30 años?

Afirma quien ha ostentado tantos cargos como ha podido al interior de la universidad y mantiene como información clasificada su trayectoria y los salarios que ha recibido desde que fuera académico de Prepa 3.

Gerardo ha consolidado en la universidad un poder sin contrapesos que le ha permitido hacer de la institución su mayor instrumento político pero su insolencia es tal, que no solo admite el secuestro de la máxima casa de estudios de la entidad, sino que se pavonea alrededor del cuestionamiento que le hacen los medios.

-Hay muchos sectores de la población que piensan que la universidad está secuestrada

Sí, está secuestrada desde hace 30 años, la secuestramos para generar educación para todo el estado.

El estado ha crecido, la población ha aumentado, la lógica dice que la universidad también iba a hacerlo, sin embargo, Gerardo no reparó en vanagloriarse de los avances que se han tenido desde que, en efecto, secuestró a la máxima casa de estudios.

No ignora la gravedad del concepto que utiliza sin reservas y hace una pausa para señalar que no está de acuerdo con la palabra que le fue arrojada, pero afirma que mientras la universidad dé resultados, nosotros, le podemos llamar como queramos.

Gerardo Sosa Castelán con desfachatez remata:

¿Entonces no crees tú que ese tipo de secuestros son benéficos para la sociedad?

Solo lo dejo así porque aquí el asunto no se mide en cuanto a secuestros, se mide en cuanto a resultados y de acuerdo a los resultados que hoy tienen la universidad, perdónenme, pero… ¿qué otra cosa quieren?

La rueda de prensa duró una hora más después que lanzara esta bala para la sociedad hidalguense, se le cuestionó sobre su futuro político, sobre la violación de estatutos en la universidad, sobre la participación evidente de la UAEH en el proceso electoral de 2016, sobre su injerencia en Morena y en Movimiento Ciudadano.

Evidentemente se le cuestionó sobre la incongruencia de la carta que propició el encuentro, habló sobre lo que considera importante en el ejercicio del quehacer político, sentenció que ya vendrá la transición democrática para el estado de Hidalgo y un sinfín de cosas más.

No dejó sin respuesta una sola de las preguntas que se le hicieron, pero las posibilidades de obtener del encuentro un dialogo honesto, son nulas cuando el increpado tiene un descaro del tamaño que tiene Gerardo.

¿Se puede esperar algo más de quien se enaltece con el cacicazgo que ejerce en una institución con un propósito de carácter noble como lo es la educación?

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