Josh Haner, nuevo profesor honorario visitante de la UAEH
2 junio, 2017
Eros. ¡Hola Edipo!
2 junio, 2017
Mostrar todo

Aspirina para el alma. Mayo: mes de la madre y del maestro

Hablar del tema de la maternidad y la enseñanza es difícil por una razón: ni las madres ni los maestros se sitúan en la posición en que la sociedad los colocó por muchos años.
Leí el artículo de una famosa antropóloga, quien escribía acerca del mito de la “madre santa” y exhibía la equivocación ante el sacrificio que hacía la madre abnegada para que la familia prosperara.
Comentaba que la madre debía renunciar a sus sueños de realizarse para ser ama de casa, que su papel se basurizaba en la sociedad más aún, por esta razón su rol tenía visos de victimización y dominio al mismo tiempo.
¿Cuándo llegamos a esto? También manifestaba las relaciones cotidianas de gente como mi madre y abuela, quienes sacrificaron mucho por la familia, pero que de víctimas no tenían nada.
De ellas aprendí lo que significaba la frase “tomar al toro por los cuernos”. Cuando terminé de leer el artículo, no pude menos que pensar y repensar. Concluí que no comparto su visión ya que la filosofía humanista frankleana tiene una perspectiva diferente, afirma que el sentido y la trascendencia tienen que ver con el servicio a otros, no con la autocomplacencia y el bienestar propio.
La logoterapia considera que el dolor es parte de la vida y se le considera positivo si se puede encontrar en él un propósito o sentido; así que el ser humano encuentra paciencia y aceptación (que pueden confundirse con abnegación) para trascenderlo así mismo.
El nicho de la madre se respetaba por el hecho de habernos dado la vida y cuidarnos (a pesar de sus errores de crianza y de su historia de vida) hasta que fuimos capaces de ser autosuficientes.
¿No eran las madres quienes con todos sus refranes y reprimendas nos enseñaban la resiliencia, el sentido de comunidad? Eran ellas quienes a la hora de la comida, en la sobremesa nos inculcaban como dice Ortega y Gasset: “el espíritu del tiempo”, en palabras del Principito “los ritos que son importantes” o en el discurso de Frankl “las tradiciones”.
Desde la visión de la logoterapia, la libertad nunca viaja sola, es parte de un binomio inseparable que se complementa con la responsabilidad. No puedes vivir sin hacerte responsable de las consecuencias de tus actos.
Sin embargo, las filosofías modernas dicen que sí, que puedes bajar de peso sin hacer dieta, que puedes adelgazar en 10 minutos sin hacer ejercicio, que puedes ponerte al “tú por tú”, que puedes elegir sobre tu cuerpo y la vida que albergas en él sin responsabilizarte antes de prevenir justamente cualquier suceso.
Aunque no tengamos uno hijo biológico, somos creadores y estamos en este planeta para dejar un legado. Maternidad-educación forman también un binomio. Siempre que se enseña a alguien, se le deja en ese aprendizaje un poco de la propia esencia, es ahí donde radica la trascendencia.

Comments are closed.