Autoridades y permisionarios de grúas llegan a acuerdo para reducción de tarifas.
18 mayo, 2020
Líder antorchista invita a protestar contra posibles riesgos en el retorno gradual de actividades.
19 mayo, 2020
Mostrar todo

Cultura | La vida en bordado multicolor: Tenango

 

Por Erika Islas.

La imaginación, no tiene límites al momento de crear con las manos, hilo vela, aguja y un bastidor. Desde conejos, cabras y venados, hasta la vida cotidiana de un pueblo dedicado al café; puedes encontrar en una manta bordada con el estilo Tenango, originario del municipio de Tenango de Doria en Hidalgo.

En cualquier mercado de artesanías haz visto uno de ellos, aunque seguramente no sabías su nombre, ni su increíble origen. Encumbrado en las provincias de la Sierra Madre Oriental, se encuentra este municipio de apenas 18 mil pobladores; la mayoría de los habitantes son de origen otomí. En la comunidad de San Nicolás se encuentra el parque eco turístico, El Cirio; en una de las paredes del cerro, hay tres figuras que se han interpretado como rupestres y han sido la fuente de inspiración para la creación de los Tenangos.

El bordado Tenango tiene su fundamento en la tradición de los telares otomís, fue a mediados del siglo veinte que el trabajo textil cobró fuerza en los pueblos hidalguenses de la Sierra. Iniciaron con el detallado bordado pepenado, para después, desarrollar una técnica más simple y rápida con patrones dibujados sobre las mantas y fue así como surgió este nuevo estilo.

Se puede aplicar casi sobre cualquier cosa, cubre bocas, playeras, manteles, vestidos, almohadas, cobertores, calzado, bolsas entre otros. Los verdaderos Tenangos, se realizan a mano sobre manta cruda tradicional, negra o blanca de algodón con dibujos o diseños. Se ejecutan a “mano alzada” en puntada pata de gallo y se pueden mezclar más de cien tonos de hilos; los primeros bordados se elaboraban en color rojo o negro y plasmaban flora y fauna mítica; aunque recientemente se hacen todo tipo de dibujos.

El año pasado fue reconocido el Tenango de la señora Norberta González Jiménez, como el más grande del mundo e ingresó al libro de los Record Guinness. Una pieza de casi 104 metros cuadrados; es una república mexicana bordada con flora y fauna típica de México. Dicho lienzo fue presentado en la Feria de los Pueblos Mágicos de Hidalgo por el gobernador Omar Fayad.

Aurora Chavero, en entrevista con la Revista Acrópolis, creadora y fundadora de la empresa “Jake, el arte de bordar historia”, dedicada al bordado Tenango desde hace catorce años; demuestra que la juventud no es un impedimento para ser una destacada artesana. Asentados actualmente en Huichapan, este pequeño grupo de veinte artesanos, de los cuales cinco son varones; ponen en alto el bordado de origen otomí.

Desde el año 2000, el trabajo de este estilo se ha popularizado, por lo que la competencia está a la orden del día; en Jake buscaron la originalidad y el nombre fue inspirado por el miembro más pequeño del grupo; la hija de Aurora e Iván, tiene trece años y borda desde los siete. El logo de esta compañía es una mariposa que con su vuelo, llega a todas partes.

Los artesanos nacionales, en general, enfrentan muchos impedimentos. El principal son los precios injustos que deben ofrecer para vender sus productos; hay piezas que toman meses en elaborarse, como por ejemplo un mantel, lo venden en mil pesos a las empresas públicas y privadas mediadoras; ellas a su vez lo revenden hasta cinco veces o más de su precio original.

“La mayoría de esas empresas solo quieren perjudicarnos, como Fonart o Hidarte, son lugares en donde al artesano le pagan una miseria por sus productos; cuando ellos los venden a costos muy elevados y todavía se hacen merecedores del crédito” declara Aurora Chavero.

Otra de las dificultades es el llamado “coyotaje”, es de igual forma la reventa de sus productos pero por personas individuales que les compran al mayoreo y lo ofrecen en las grandes ciudades o en línea a un costo superior; aprovechándose de la falta de acceso al internet y a la tecnología en muchos poblados rurales de México.

El plagio, principalmente por grandes marcas comerciales, nacionales y extranjeras ha sido una constante en las últimas dos décadas. Desde la casa de moda Hermes, Carolina Herrera, Mango, That`s it hasta Nestle, Cosméticos Yuya, Pineda Covalin y el caso más reciente de la marca francesa Louis Vuitton utilizó el diseño de los Tenangos para el forro de un costoso sillón valuado en casi 13 mil libras.

La ley de Derechos de Autor se supone la protectora del arte popular, sin embargo, los Tenangos han enfrentado impedimentos por el material universal que manejan, hilo y manta; se ha logrado registrar algunos diseños, sin embargo miles de artesanos desconocen el raquítico respaldo jurídico del país y lo único que desean es vender para comer.

Pequeñas empresas como Jake están utilizando el beneficio de las redes sociales para expandir su negocio y vender ellos directamente sus productos.

En cada pieza bordada con un Tenango, te llevas un pedazo del corazón artesano. Si visitas Tenango de Doria, tienes que llevarte uno.

 

 

 

Comments are closed.