La semana pasada, el Senado aprobó la reforma a la Ley General de Salud que contempla la objeción de conciencia, que permitiría a médicos y personal de salud negarse a realizar procedimientos que vayan en contra de sus creencias. Hoy, sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró que las instituciones públicas no pueden negarse a practicar el aborto a víctimas de violación que lo necesiten. Porque la lucha por los derechos reproductivos de las mujeres es así: un paso atrás, dos hacia adelante.

Los Ministros de la SCJN consideraron por unanimidad que la negativa a interrumpir el embarazo de las mujeres víctimas de violación es un ataque a sus derechos reproductivos.

 

La Segunda Sala indicó que “las autoridades de salud correspondientes no pueden implementar mecanismos ni políticas internas que impidan que se materialicen los derechos de aquellas mujeres que han sido víctimas de una violación sexual y cuyo deseo es interrumpir el embarazo producto de dicho acto delictivo”.

El criterio se emitió después de revisar el caso de una joven que había sido violada, estaba embarazada y el producto tenía hidrocefalia. Personal del Hospital General de Cuernavaca, Morelos se negó a practicarle un legrado a pesar de que ella y sus padres lo solicitaron.

El fallo de la Corte estableció que el Hospital incurrió en una grave violación de derechos que los coloca en calidad de víctimas directas e indirectas: “La violación grave a derechos humanos se evidencia con mayor claridad si se toma en cuenta que la menor tenía derecho a interrumpir el embarazo al acreditarse diversa excluyente de responsabilidad, a saber, una alteración congénita del producto”. (Vía: El Universal)

La decisión de la Suprema Corte es histórica, pues se trata de la primera vez en que se pronuncian respecto a un caso de negación del aborto. Este criterio, además, envía un mensaje a las instituciones de salud pública de todo el país: negar el aborto a una mujer u obstaculizar el acceso a éste es una grave violación a los derechos reproductivos.

 

Vía. Plumas Atómicas