Por fin ha llegado el verano, el tiempo de fin de cursos y las vacaciones. En esta época ansiamos salir de nuestra rutina y de preferencia a algún lugar turístico; sin embargo, a menudo regresemos más agotados; por ello, es recomendable incluir algunas prácticas que nos permitan tomar un descanso integral, para lo cual propongo las siguientes actividades:

• Medita. Aún si no tienes experiencia en esta práctica, puedes realizarla en cualquier lugar y disfrutar de sus beneficios. Siéntate con la espala recta, cierra los ojos y enfócate en tu respiración, tratando de mantener tu mente en blanco o libre de pensamientos.
Puedes imaginar que cuando inhalas por tu nariz entra humo blanco que recorre tu cuerpo, llevando paz y tranquilidad a cada rincón, mientras que cuando exhalas, sale un humo negro que se lleva todo el estrés y la tensión. La meditación mejora tu memoria, alivia el estrés, ansiedad y depresión e incluso aumenta tu felicidad, Puedes practicarla 10 o 15 minutos al día.
• Baño forestal (Shinrin-yoku). Esta práctica está tomando popularidad en Japón, consiste en dar paseos por el bosque, el contacto con la naturaleza, sus sonidos, luz y olores tienen efectos benéficos en la salud comparables a la aromaterapia, método reconocido de relajación y gestión del estrés. En nuestro estado contamos con abundantes sitios para realizarlo, así que puedes escaparte en cualquier momento.
• Dieta desintoxicante. Una actividad más que puedes realizar estas vacaciones es limpiar tu organismo desde dentro. Esta dieta te ayudará a eliminar residuos, perder peso, absorber mejor los nutrientes, reforzar tu sistema inmunológico y mejorar tu piel.

Con la suma de estos sencillos consejos, tendrás unas vacaciones integrales, que te permitirán relajarte y refrescarte para regresar renovado o renovada a tus actividades cotidianas. ¡Felices vacaciones!