Diversos testimonios demuestran que, desde que inició su administración, el alcalde Raúl Camacho Baños no ha sabido cómo gobernar uno de los municipios que, de acuerdo con datos del Inegi, registra altos índices de crecimiento en América Latina.

Por César Peña

Desde que Raúl Camacho Baños asumió las riendas de Mineral de la Reforma los problemas  no sólo siguen, sino que se han desbordado y aparecido nuevos, de forma tal que el edil y su no saben qué hacer, aunado a la carencia de recursos que ha dado por resultado escasa obra pública, desdén hacia la población, corrupción, nepotismo y focos rojos en materia social, como refieren diversos testimonios.

Considerado como uno de los municipios con altos índices de crecimiento en América Latina, de acuerdo con indicadores del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), existe profunda crisis social y de seguridad pública que en fechas recientes ha vivido hasta problemas de ejecuciones, aumento de robos a casas y peatones y una galopante inseguridad en las calles, como revean los propios ciudadanos.

Con un déficit de policías de casi el 60 por ciento –cuenta con tan sólo 200 de los 350 elementos del rango sugerido de la ONU de 300 por cada 100 mil habitantes-, no hay recursos para contratar más ni para hacer mejoras que se reflejen en la reducción de los índices. Todo lo quieren remediar con capacitaciones y apoyos llegados de otras instancias de Gobierno, han señalado regidores de oposición, principalmente del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

En contraparte, las multas se han disparado contra los automovilistas por todo tipo de razones, aunque muchos suponen, entre éstas, las recaudatorias en un municipio que tiene en sus impuestos locales una alta fuente de ingresos, con poco más de 30 millones anuales.

Ciudadanos como Luis Cuatepotzo Medina, residente de la colonia Forjadores, sostiene que a la par de la falta de mantenimiento de calles y la inseguridad, las multas automovilísticas han crecido. Él ha sido detenido por lo menos 3 veces en su auto, siendo la misma queja de sus vecinos.

El edil, por solapar esta falta de recursos, se ha confrontado con todos como menciona César Lemus Arias, líder de la Asociación de Comerciantes Unidos de Mineral de la Reforma, que aglutina a vendedores de tres grandes tianguis de esta demarcación, quien denunció que la administración de Luis Baños quiere quitarles los puestos de todo el municipio y cancelar los permisos de venta a los decenas de ambulantes que de ahí viven. Se trata, dijo, de una medida arbitraria y totalmente autoritaria.

Del comercio ambulante de Mineral de la Reforma, viven cerca de 500 familias, que se quedarían sin su fuente de sustento por caprichos del edil, quien no se percata que se trata de ocupaciones legales que hasta le acercan los productos a la ciudadanía, abunda el líder tianguista.

A la administración albiazul de Pachuquilla, la acusan padres de familia de la primaria Ramón G. Bonfil, del fraccionamiento La Reforma, de falsificar los dictámenes de Escuela Segura de Protección Civil, como sucedió tras el sismo del pasado 19 de septiembre, donde la supervisión de la estructura escolar no dejó conforme a los padres de los estudiantes.

La razón, es que la titular de Finanzas, Nelly Ávila Escamilla, fue quien emitió, una minuta y no el dictamen, de Escuela Segura y no Protección Civil como correspondía, en tres aulas con fisuras de consideración que dejó perplejos a los paterfamilias como Ado Luna López, por los riesgos para sus hijos, por lo que la funcionaria fue señalada de esta omisión, pero de parte del ayuntamiento, sólo reconvenida de palabra.

CIFRAS:

El choque del gobierno panista con los trabajadores del ayuntamiento revela que sigue el juicio en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje por el despido injustificado de 150 trabajadores de la pasada administración, quienes reclaman salarios caídos e indemnizaciones por 3 millones de pesos.